La respuesta no es la huída, se encuentra en el Mundo Genial de las cosas que dices, donde no dices Adiós, y te preguntas, ¿No podíamos ser agua? Verso acabado. Punto.
Y es que tus ojos me derriten. Caigo rendida a tus pies con tu sonrisa. Tus hermosas palabras hacen que me ruborice. Tú, haces que llegue a perder el sueño por las noches, y que sea adicta a tu existencia.
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