No siempre van bien las cosas, a veces fallan, a veces se tuercen, a veces no sabes como salir de la tormenta. De vez en cuando tienen que ir mal, para ser capaz de valorar los buenos momentos. Si, me han ido mal las cosas últimamente, pero cuando le veo todo se para, le miro a los ojos, esos ojos que me dicen 'estoy enamorado de ti', 'eres mía', 'nunca te dejaré ir'. Esa mirada inocente que parece la de un niño al que le acaban de dar el juguete que tanto quería, esa expresión divertida, ese sentimiento que me dice 'estamos hechos el uno para el otro'. Cuando veo eso, mi mundo se para, todo funciona de otra manera, pierdo la noción de tiempo, pierdo el orgullo, pierdo ese malestar, y todo va perfecto. En ese momento valoro todo lo que tengo, valoro a ese chico que me enamoró, valoro todo de él, toda su perfecta imperfección de la que estoy enamorada, y sin la cual mi vida perdería su sentido. Mis días a su lado son maravillosos, a veces discutimos, pero, ¿quién no? Le quiero conmigo, a mi lado, siempre, sin que nada ni nadie nos separe nunca.

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