Me miro, metro sesenta y ocho aproximadamente, sesenta y tres kilos, pelo largo y rizado, a veces flequillo, a veces no, castaño con reflejos rojizos, pero con ganas de teñírmelo entero. Me gusta mucho la fotografía, pero mis fotos no destacan sobre las de los demás. También me gusta el teatro, hice dos años seguidos un curso, pero tampoco destaqué. Hice patinaje artístico ocho años seguidos, me encanta, pero era una más, muy normalita. Estoy estudiando Comunicación Audiovisual en la UDC, pasé bachillerato con notas normales. Me encanta la Coca Cola y el chocolate. Este último es uno de mis vicios. Me gustan las películas románticas, de suspense, de aventuras, y algunas de fantasía. Las de miedo también, pero solo si las veo con alguien y por la tarde, odio verlas sola y de noche. Me gusta cantar, aunque no lo haga bien, y bailar, aunque tampoco se me de demasiado bien. Me gusta mucho leer, sobre todo libros sobre historia del siglo XX, de ciencia ficción, novelas románticas... Prefiero los macintosh a los windows, aunque me critiquen por eso. Me gusta caminar por el monte, es muy relajante. Por supuesto me gusta salir de fiesta y pasármelo bien con mis amigos. Adoro pasar tardes a solas con mi novio, que me bese y me diga que me quiere, que me acaricie las mejillas y me separe el pelo del cuello para besarme en él. Tumbarnos en el sofá a ver una peli, y dejarla a medias. No me gusta ir de compras sola, me gusta ir con una amiga, pero con una en concreto, no por el hecho de ir de compras, sino porque me gusta reírme con ella de la ropa horrible que venden en algunas tiendas, y que me de su opinión sobre lo que me quiero comprar. Me pierden los vestidos que tienen falda de tul, así como odio los que son pegados al cuerpo.
Odio a la gente falsa, me va más que me digan las cosas de frente. Me gusta ayudar a mis amigos, aunque a veces la fastidie, pero hace que me sienta bien cuando les salen las cosas como querían. Me encanta viajar, pero me dan pánico los aviones. Al igual que me dan pánico las agujas y me mareo con la sangre cuando hago análisis.
Me emociono mucho en los conciertos, sobre todo de los grupos que me gustan, y grito mucho mucho mucho.
Como se ve no destaco en nada, no hago nada relevante, no tengo un cuerpo perfecto, ni una personalidad perfecta, ni unas notas perfectas. No soy perfecta. Tampoco quiero serlo. Me gusta ser así, aunque me digan que soy demasiado madura. Sí, puede ser, pero tengo dieciocho años, ahora ya es un poco difícil de cambiar eso. Soy feliz, y no me considero una persona aburrida ni amargada.
PD: Si quieres que caiga rendida a tus pies, regálame una caja de bombones Nestle y una rosa, me volveré loca con eso. Ah sí, y un beso.
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