lunes, 31 de diciembre de 2012

Un año para recordar.

El 2012 se acaba. Hoy día 31 de diciembre a las 12:31 estoy aquí sentada, delante del ordenador, rememorando todo este año, dispuesta hacer una valoración de él. Digamos que este año empezó mal. El 2011 acabó mal, y, como no podía ser de otra manera, el 2012 empezó mal. Enero... un mes de desastres, desastre tras desastre, discusiones por todos lados... llamaditas al móvil... digamos que horrible. Un enfado bastante destacable... De todo. Febrero, tampoco parecía ir mejorando mucho... aunque por alguna parte sí, empecé a conocer a gente bastante maja. Marzo... nada, desastre también, al igual que abril. Destaco que hubo algún día bueno, pero uno de cada mes. Mayo... no empezó bien pero el 25 fue mi graduación, y fue perfecta. A partir de ahí las cosas empezaron a mejorar. 28 de mayo, el día más feliz de mi vida, probablemente, empecé a salir con un chico maravilloso. Esto me ha cambiado la vida. Junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre. Algún altibajo pero todo bien, era feliz, soy feliz. Todo va bien, más o menos, salgo me río, me divierto, soy feliz, y todo gracias a la gente que me rodea ahora mismo. Sí, tenía razón quien me dijo un día de este año 2012, en febrero, que lo que yo necesitaba era un cambio de aires radical. Un cambio de gente. Esa persona no habrá hecho mucho por mi, pero tenía razón en esa frase, y desde aquí se lo agradezco.
2012, un año digno de recordar, un año que no olvidaré. Y ahora, a darle la bienvenida al 2013 en unas horas, que espero que empiece tan bien como acaba este 2012 :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario